Un sistema de calefacción o refrigeración rara vez falla de la noche a la mañana. Lo más común es que su rendimiento disminuya gradualmente: radiadores con zonas frías, bombas que trabajan más de lo debido, facturas de energía que aumentan sin motivo aparente. La causa suele ser algo que nunca vemos: magnetita.
¿Qué es la magnetita y cómo se forma en un sistema?
La magnetita es un subproducto de la corrosión, que suele ser causada por la fuga de oxígeno disuelto en el sistema de tuberías. Cuando la magnetita comienza a acumularse en el sistema, se forma una fina capa de lodo negro que reduce la eficiencia del sistema de calefacción y refrigeración.
Cómo los lodos de magnetita dañan los sistemas de calefacción y refrigeración.
A medida que se acumulan capas de magnetita, el diámetro efectivo de las tuberías se reduce, lo que restringe el flujo a través del circuito y provoca su acumulación en radiadores e intercambiadores de calor. Esto se traduce en una menor eficiencia de transferencia de calor, zonas frías, mayor consumo de energía y un desgaste acelerado de bombas, válvulas y la caldera. Lo que comienza como una pequeña pérdida de eficiencia acaba, con el tiempo, en averías, sustituciones prematuras… y mayores costes de mantenimiento.
Extracción mecánica de magnetita con prime-phin
Usando filtración mecánica, prime-phin captura las impurezas ferrosas con varillas magnéticas de neodimio incorporadas, extrayendo el lodo de la circulación antes de que pueda depositarse aguas abajo. Esto se traduce en resultados medibles:
- Restauración y mantenimiento del flujo a través de tuberías, radiadores e intercambiadores de calor.
- Mejora de la transferencia de calor y de la eficiencia energética.
- Mayor vida útil para bombas, calderas y otros componentes.
- Reducción de los costos de operación y mantenimiento.


